Una velada desafortunada

Rodolfo Urdapilleta[1]

La reunión había estado animadísima, pero, como suele ocurrir, hubo un punto en que la alegría comenzó a decaer. Fue entonces que el anfitrión, siempre atento al humor de sus invitados, trajo a cuento el tópico del momento: las estupideces de nuestro actual presidente. Todos tenían una anécdota, y cada una de ellas era saludada con carcajadas estruendosas. Yo disfrutaba las historias como el que más, aunque sin aportar ninguna, pues no hacía falta para nada. De repente, en medio de la general hilaridad se me ocurrió decir (una imprudencia causada, supongo, por las cervezas) con voz clara y firme:

—Pues yo al menos pienso que Peña Nieto no es ningún tonto.

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[1] Rodolfo Urdapilleta es un joven filósofo que nunca ha estudiado filosofía en el sentido ordinario de la palabra. Es lo que se llama en inglés un natural. Lee lo que le gusta sin cuidado de etiquetas ni ceremoniales, pero siempre con un sentido agudísimo de lo que tiene calidad y es auténtico. Entre sus autores favoritos están Cervantes, Bernal Díaz y Adam Smith. Siempre dice lo que piensa, particularmente cuando es políticamente incorrecto. Con él no hay medias tintas.