La felicidad: filosofía, ciencia, sentido común

Por Fernando Leal Carretero[1]

La verdad, señoras y señores, es que tiene mucha gracia esta situación: cuatro profesores de filosofía, por necesidad unos más solemnes que otros, pero todos en algún grado solemnes, han sido invitados a hablar sobre la felicidad.[2] Y si faltara solemnidad en los invitados, la ocasión es ella misma solemne. Pero primero: ¿qué podría haber de menos solemne que la felicidad? Y segundo: ¿qué autoridad para hablar de la felicidad podría tener la filosofía?, o más específicamente: ¿qué autoridad podría tener un profesor de filosofía para hablar de la felicidad? Sin duda se podría decir que hay algo muy puntual que le da tal autoridad, a saber el hecho histórico de que la filosofía (como hemos visto en mis predecesores) ha producido discursos largos y alambicados sobre la felicidad. Me atrevo, sin embargo, a ir contra la corriente de esta objeción diciendo que ese hecho no le puede dar a la filosofía (y a fortiori a los profesores de ella) ninguna autoridad, a menos que debamos admitir que ese discurso filosófico, además de largo y alambicado, es en lo esencial correcto, acertado, atinado, vamos: que da en el clavo acerca de su tema, que es la felicidad. Y allí es donde la cosa tiene mucha gracia, porque o mucho me equivoco o esa condición no se llena y resulta que el discurso filosófico no da en el clavo, sino que de hecho se aleja muchísimo de su tema y consigue eludir todo lo que importa acerca de la felicidad. Ésta es la primera idea que quisiera expresar aquí, y enseguida vuelvo sobre ella.

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[1] Fernando Miguel Leal Carretero (n. 1954, doct. 1983, Universidad de Colonia, Alemania).  Profesor e investigador de la Universidad de Guadalajara (México) desde 1983. Investigador visitante en la Universidad de Colonia, la Universidad de Londres (Birkbeck College), El Colegio de México y la UAM Iztapalapa. Autor de más de cien artículos en revistas o capítulos de libros. Publicaciones más recientes como autor: Diálogo sobre el bien (2007), Ensayos sobre la relación entre la filosofía y las ciencias(2008), Lecciones elementales de lingüística para profesionales de la educación especial (2009); como coordinador: Cómo se hacen las ciencias sociales (2008), Introducción a la teoría de la argumentación (2010), Estudios filosóficos: argumentación (2013), Interpretación y argumentación jurídica en México (2014), Reflexiones sobre la argumentación en filosofía (2015), Argumentación y pragma-dialéctica: Estudios en honor a Frans van Eemeren (2015); como traductor y comentador: A theory of philosophical fallacies de Leonard Nelson (2016).

[2] La ocasión de este texto fue un panel, formado por tres profesores de filosofía y un servidor, a quienes se pidió hablaran, y en su caso debatieran, sobre el tema general “La felicidad: Filosofía y vida cotidiana” en el Banquete de Fil-o-sofía que se celebró el 1º de diciembre en el marco de la XXVI Feria Internacional del Libro de Guadalajara. He retocado un poco el texto leído entonces, aunque manteniendo el tono directo del discurso original.